Restaurante: Lisboa a Noite
Web: http://www.lisboanoite.com/
Dirección: Rua as Gaveas 69, Barrio Alto, Lisboa
En la zona del barrio alto de Lisboa donde más restaurantes tradicionales se concentran ( C/Diario de noticias,C/ Gravea...) se encuentra el restaurante Lisboa a Noite, que se distingue de los otros restaurantes por tener un toque más moderno. Era nuestra segunda visita a Lisboa y la segunda vez que íbamos a este restaurante. La primera vez salimos encantados (eso sí, el precio nos pareció algo elevado) ya que probamos por primera vez uno de esos platos que nunca olvidas: la cataplana. No era nuestra intención volver, porque aunque nos gustó muchísimo últimamente intentamos encontrar restaurantes con precios contenidos pero de buena calidad, pero esa noche los restaurantes de la zona estaban abarrotados y los que no, no nos convencían así que acabamos en Lisboa a Noite, y aunque estaba lleno ¡tenían una mesa!
Decoración: moderno pero que con toques portugueses. Muy cálido, iluminación muy tenue.
Servicio: el servicio fue muy correcto, y con un tiempo correcto entre plato y plato, he de decir que no soy de las que se impacienta cuando tardan un poquito entre plato y plato, es más es algo que me gusta porque me hace disfrutar más de la comida.
Qué comimos: Carpaccio de pulpo con vinagreta a las 3 pimientas, cataplana para 2 personas.Vino: Paulo Laureano
Carpaccio de pulpo |
Cataplana |
En cuanto al vino, como he dicho, elegimos uno del Alentejo, Paulo Laureano se llamaba. Aquí, en confianza, lo hicimos más por el precio que por otras razones. La carta de vinos del Lisboa Noite aunque muy extensa no ofrece opciones para lo que un consumidor español definiría como asequible en relación calidad-precio. Costaba 20 euros cuando por vinos similares hemos pagado en este viaje no más de 6 o 7 euros.
Paulo Laureano
2008 está elaborado con uvas Aragon, Trincadeira y Alicante Bouchet, con
más graduación alcohólica (14,5º) que los españoles tiene un
bonito color rubí, aromas a frutos rojos y algún toque de madera
que se va haciendo notar a medida que pasa el tiempo. No se si decir que en el
paladar era delicado y elegante o es que simplemente flojeaba un poco, en
cualquier caso nos proporciono, junto con la cataplana claro, una experiencia
culinaria muy agradable amen de un ratito de conversación muy
divertido.
Precio: 92 euros
PROPUESTA: a menos de 10 minutos andando del restaurante se encuentra uno de los bares más curiosos que podréis visitar: Pavilhao Chines (Rua Dom Pedro V 89). Es un bar museo, con muchas salas y cada una con una colección de objetos como sombreros militares, maquetas de trenes, soldaditos de plomo, cuadros...si vas a Lisboa tienes que visitarlo. Ademas tienes una extensa carta de cocktails.
FOOD & CULTURE: no sólo en España tenemos recuerdos de la invasión musulmana que empezó en el 711, en Portugal también quedan vestigios de esa invasión y muchos apuntan a que la cataplana es uno de ellos, de hecho se ha querido ver un parecido entre el tajine y este recipiente. Ambos utensilios comparten la doble función de freir y cocer los alimentos, y ambos recipientes consiguen que no se pierdan los jugos y que los sabores y aromas se concentren en el guiso. Otra de las herencias de la época árabe es el uso del cilantro (aunque para algunos es abuso) y el gusto por lo dulce de los portugueses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario