Restaurante: La Candelita
Web: http://lacandelita.es/
Dirección: C/Barquillo 30, Madrid
La cocina latina liderada por la del Perú está de moda. Hace unas semanas este país ganó el WTA (Word Travel Awards) al mejor destino gastronómico, a los que España también estaba nominada.
El restaurante La Candelita, aunque no es peruano al 100% se describe en su página web como "estilo libre latino" ofrece en su carta tiraditos y ceviches, los hermanos peruanos del sushi, el sashimi o el nigiri.
Decoración: Es colorista pero cálido a la vez, nos recuerda a las películas ambientadas en la Cuba de los 40-50, ventiladores de techo, y algún que otro toque kitsch. Han conseguido crear un ambiente muy agradable y a tono con la comida que se ofrece.
Servicio: muy correcto.
Crítica: la elección de este restaurante no fue sencilla ya que era para el día de reyes, un día muy especial para nosotros, y para esta ocasión siempre buscamos el restaurante perfecto: buena comida, buen ambiente, buena zona y buena relación calidad precio. El año pasado encontramos El Atelier Belge (por cierto volvimos a ir la semana pasada...carta nueva, los caracoles deliciosos y el ciervo espectacular) así que era tarea dura...pero ¡tuvimos éxito!
De primeras nos encantó su decoración y la atmósfera de la que ya os hemos hablado. Nos pusieron un aperitivo, una sencilla crema de verduras muy bien conseguida (y si en un restaurante hacen una buena crema...suelen hacer buena comida). También nos trajeron una salsa para el pan a base de cilantro, el cilantro no nos suele gustar..pero en esta salsa estaba perfectamente utilizado, ya que no saturaba el paladar. Uno de los entrantes fueron las arepitas, nuestra favorita, la de aguacate, pollo y mayonesa. Recomendamos no pedirlas si vais sólo dos, porque quizá se hagan un poco pesadas y os llenen un poco para los siguientes platos. El segundo entrante fue el "tiradito Candelita", pescado blanco marinado en salsa de ají, lima y mango. Nos encantó su textura. Es cierto que no estamos acostumbrados al sabor del pescado crudo, por lo que los primeros bocados pueden resultar un poco desconcertantes pero el aliño era fabuloso y nos fuimos con ganas de haber pedido algún otro ceviche o tiradito.
Lo mejor fueron los segundos: el asado negro de buey con azúcar de caña y puré de patatas ¡qué plato! un asado reconfortante, hogareño, la carne tierna y jugosa ¡lo mejor del día! y "nuestra versión del chicharrón" pierna de cerdo tostada con salsa de tamarindo, gengibre y papelón (un edulcorante hecho de caña de azúcar). Una sorpresa cuando lo pusieron en la mesa, ya que nos imaginábamos algo totalmente distinto pero no defraudó: carne sabrosa, tierna y con multitud de matices proporcionados por la salsa.
El postre parecía lo más sencillo "cremoso de crema y queso blanco criollo fresco con jalea de guayaba y crumble de galleta" y ¡sorpresa! el queso era salado. Esto potenciaba el sabor de los demás ingredientes, es un toque sensacional, que no gusta a todo el mundo, pero que tenéis que probar.
Quizá nos hemos precipitado al decir que lo mejor del día fue el asado...decidimos quedarnos a tomarnos unos cocktails en la zona del bar y descubrimos....el mojito de albahaca y fresa ¿a qué suena bien? pues sabe mejor!!! también cayeron un Pisco Sour (nunca antes lo habíamos probado, muy bueno) y un Rum Sour, para los que les gusten las bebidas amargas.
Propuesta: A los que queráis ilustraros sobre la comida peruana, hay un estupendo documental en el que Ferrán Adriá y Gastón Acurio (propietario del más famoso restaurante peruano en Madrid, Astrid y Gaston, precios prohibitivos, aviso) explora el fenómeno de esta cocina. Os dejo dos enlaces:
Trailer Peru Sabe
Página oficial Perú sabe
Food&Culture: En la introducción a esta entrada os hemos mencionado que Perú ha ganado el premio al mejor destino gastronómico. Sin embargo esto no es nada nuevo, aquí va un dato curioso ¿sabíais qeu Ausgute Escoffier, clasificó a la cocina peruana como la tercera mejor cocina del mundo (la primera la francesa y la segunda, la de china)...hace 100 años? ¿Y quien es este Escoffier? digamos que fue el Bocuse o el Adriá de principios del XX. A él se le atribuyen la creación de los crepes Suzette (¡le damos las gracias!) o el tournedo rossini. Fue amigo de las grandes estrellas de su época, como Sandra Bernhardt o Nelli Melba a las que dedicó platos con suss nombre ( supongo que habéis oído hablar del Melocotón Melba). Publicó "La guide culinaire" con 5.000 recetas donde explica con todo detalle cómo cocinar los alimentos. Pero este revolucionario de la cocina hizo una de sus grandes contribuciones a la organización de las cocinas: lo que se conoce como "brigade de cuisine", el sistema de jerarquía de los grandes restaurantes y hoteles. Dejo un enlace para los curiosos
Brigade de cuisine
Un blog donde la gastronomía nos lleva a una experiencia cultural más amplia: porque creemos que la comida no sólo se disfruta en el paladar
lunes, 28 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
ALMA LUSA
Restaurante: Alma Lusa
Web: http://www.almalusa.es/
Dirección: Calle de Colmenares 5, Madrid
La cataplana era uno de esos platos que sólo podías disfrutar en Portugal, ya que los restaurantes portugueses de Madrid sólo ofrecían los consabidos platos de bacalao...hasta hace poco. Descubrimos por casualidad, un nuevo restaurante, Alma Lusa, que incluye este plato en su carta,y allá que fuimos.
Decoración: muy sencilla, con algunos toques bonitos portugueses pero por desgracia no llega a ser un sitio acogedor. La tele a tope en el comedor, es otro de los detalles que deberían cuidar.
Servicio: algo inexperto, pero amable.
Crítica: un detalle que me gustó y que han mantenido de los restaurantes portugueses es que te pongas esos aperitivos, queso, aceitunas ..en la mesa sin que los pidas...pero que si te los comes, te los cobran. Es algo que se hace en todos los restaurante portugueses, así que, aunque mucha gente se lleve la sorpresa de su cobro, me parece un bonito detalle que aquí lo hagan, ¿por qué no?. Nosotros probamos el queso, que nos recordó a los que comimos en nuestro último viaje por esas tierras. De la carta nos decidimos por las cocochas de bacalao. Creo que fue lo que más nos gustó de lo que probamos, crujientes con un rebozado suave, y una nueva forma de comerlas. Pero habíamos ido allí a por nuestra cataplana, ¿el veredicto? no estuvo mal...pero le faltaba algo, esta cataplana tenía un bogavante, mejillones ..pero echamos de menos los pescados de roca y un caldo algo más sabroso. Para los que no habéis podido probar este plato en Portugal podría ser una opción, pero no tan deliciosa como la que podréis probar en el país vecino. Y por supuesto de postre pedimos unos pastelillos de nata...pero una vez más se quedaron por debajo de lo esperado.
Propuesta: qué mejor que acabar una comida con un buen cocktail. Cerca de este restaurante tenemos dos coctelerías una "El Mercado de la Reina", muy de moda ahora y especialista en Gin Tonics, además si mal no recuerdo, tiene mejor precio si vas antes de las 20.00. Buen ambiente e ideal para ir de charla con amigos, lo malo, el espacio, muy pequeño. Al lado, Le Cock, local que abrió en la década de los años 20, así que merece la pena sólo pasarse por allí y beber un kir royal o un dry martini en un lugar con historia.
Food&Culture: ¿qué sería del bacalo sin la sal? ¿y que sería de la cocina sin la sal? un elemento tan cotidiano en nuestras vidas ha sido protagonista de guerras, conflictos...¿sabíais que...
Web: http://www.almalusa.es/
Dirección: Calle de Colmenares 5, Madrid
La cataplana era uno de esos platos que sólo podías disfrutar en Portugal, ya que los restaurantes portugueses de Madrid sólo ofrecían los consabidos platos de bacalao...hasta hace poco. Descubrimos por casualidad, un nuevo restaurante, Alma Lusa, que incluye este plato en su carta,y allá que fuimos.
Decoración: muy sencilla, con algunos toques bonitos portugueses pero por desgracia no llega a ser un sitio acogedor. La tele a tope en el comedor, es otro de los detalles que deberían cuidar.
Servicio: algo inexperto, pero amable.
Crítica: un detalle que me gustó y que han mantenido de los restaurantes portugueses es que te pongas esos aperitivos, queso, aceitunas ..en la mesa sin que los pidas...pero que si te los comes, te los cobran. Es algo que se hace en todos los restaurante portugueses, así que, aunque mucha gente se lleve la sorpresa de su cobro, me parece un bonito detalle que aquí lo hagan, ¿por qué no?. Nosotros probamos el queso, que nos recordó a los que comimos en nuestro último viaje por esas tierras. De la carta nos decidimos por las cocochas de bacalao. Creo que fue lo que más nos gustó de lo que probamos, crujientes con un rebozado suave, y una nueva forma de comerlas. Pero habíamos ido allí a por nuestra cataplana, ¿el veredicto? no estuvo mal...pero le faltaba algo, esta cataplana tenía un bogavante, mejillones ..pero echamos de menos los pescados de roca y un caldo algo más sabroso. Para los que no habéis podido probar este plato en Portugal podría ser una opción, pero no tan deliciosa como la que podréis probar en el país vecino. Y por supuesto de postre pedimos unos pastelillos de nata...pero una vez más se quedaron por debajo de lo esperado.
Propuesta: qué mejor que acabar una comida con un buen cocktail. Cerca de este restaurante tenemos dos coctelerías una "El Mercado de la Reina", muy de moda ahora y especialista en Gin Tonics, además si mal no recuerdo, tiene mejor precio si vas antes de las 20.00. Buen ambiente e ideal para ir de charla con amigos, lo malo, el espacio, muy pequeño. Al lado, Le Cock, local que abrió en la década de los años 20, así que merece la pena sólo pasarse por allí y beber un kir royal o un dry martini en un lugar con historia.
Food&Culture: ¿qué sería del bacalo sin la sal? ¿y que sería de la cocina sin la sal? un elemento tan cotidiano en nuestras vidas ha sido protagonista de guerras, conflictos...¿sabíais que...
- La búsqueda de sal es la causa del establecimiento de la compañía de las Indias Occidentales
- En el siglo XVII la monarquía española controlaba las mejores provisiones de sal del Caribe
- Durante este siglo, los Paises Bajos y España se enfrentaron en batallas para controlar el monopolio de la sal en esta zona. Para los holandeses la sal era imprescindible para salar sus arenques y para la elaboración de la mantequilla.
- En dos de las novelas inglesas de habla inglesa "Robinson Crusoe" y "Los Viajes de Gulliver" se critica el exceso de uso de la sal, incluso lo ven como algo "no natural"
sábado, 17 de noviembre de 2012
NO SOLO HAMBURGUESAS
Restaurante: Gumbo
Web: http://www.gumbo.es/
Dirección: C/Pez 15, Madrid
Gumbo, pastelitos de cangrejo, jambalaya, sopa de almejas de Nueva Inglaterra, pan de maíz hushpuppies, pastel de lima, tacos de pescado, sandwich reuben, whoopie pies, banana foster, beignets....todos estos platos que a la mayoría os resultarán desconocidos son parte de la rica y amplia gastronomía de los Estados Unidos y si digo, rica y amplia. Es una pena que la mala prensa de las hamburguesas y los perritos hayan eclipsado una gastronomía, que a mi parecer, está todavía por descubrir, al menos en nuestro país, y aquí asomando la cabecita, aunque ya desde hace algunos años, está el restaurante Gumbo, abierto por el chef Matthew Scott y donde podemos degustar algunos de los platos de la cocina de su ciudad, Nueva Orleans.
Decoración: muy sencilla, pero agradable.
Servicio: correcto y atento, tuvieron el detalle de invitarnos al aperitivo que nos tomamos.
Qué comimos: alitas al bourbon, lomo de buey bronceado, cerdo desmenuzado a la barbacoa con pan de maíz, tarta de mantequilla de cacahuete.
Crítica: para abrir boca empezamos con un spritz, un aperitivo italiano (Aperol, prosseco y agua con gas) que descubrimos en un viaje a Italia y que incluso hacemos algunas veces en casa cuando encontramos Aperol. Hay que decir que deben mejorarlo: o bien no utilizaron agua con gas o prosecco, o no pusieron las proporciones adecuadas pero era como beberte una cocacola sin gas. Menos mal que luego todo mejoró. Para empezar las alitas al bourbon: acuerdo unánime: las mejores alitas que hemos probado nunca, además del bourbon, uno de los aciertos de estas alitas es el sésam, el sabor del pollo no se veía encubierto por la salsa de bourbon...sólo por las alitas volvería la pena volver.
El lomo de buey bronceado, es por lo que he podido averiguar, una técnica para cocinar la carne o el pescado marinados con especias cajún a muy alta temperatura que crea una especie de "corteza" y parece como si la carne o el pescado se hubiesen quemado. Al parecer es una técnica creada en los años 80 por el chef Paul Praudhome. El sabor es sin duda curioso, la carne estaba perfectamente cocinada y el marinado estaba muy bueno, aunque algo fuerte, haciendo que los últimos bocados resultasen algo pesados...aun así, merece la pena probarlo. Pero para curioso de verdad, la barbacoa. Creo que el nombre del plato era Barbacoa sureña o estilo Nueva Orleans, no recuerdo bien, lo que sí recuerdo es que no decía nada de cerdo desmenuzado. Esperábamos el típico plato con trozos de cerdo asados a fuego lento en la parrilla. Lo que trajeron fue ese mismo cerdo ya deshuesado y desmenuzado cocinado en una salsa inequívocamente cajún. Confieso que el aspecto, más parecido al relleno de una enchilada , no me sedujo en absoluto, pero al probarlo cambié de opinión Su textura era suave, su sabor, ahumado y especiado sin abrumar, dejando protagonismo al característico sabor del cerdo. Al plato lo acompañaban unas rebanadas de pan de maíz cuyo sabor no termina de convencerme, me recuerda al aroma del jabón de marsella.
Recuerdo que en las películas y series americanas de los 80´s y 90´s siempre había una escena en la que alguien preparaba una sandwich de mantequilla de cacahuete. Pedí el postre pensando eso. Tarta de mantequilla de cacahuete. Dulce, cremosa, densa como un agujero negro. En fin algo espectacular.
Propuesta: si os gusta vuestra visita al restaurante Gumbo y os sentís interesados por la comida de Nueva Orleans os aconsejamos una serie que nos ha permitido conocer un poquito más la comida de esta ciudad: Treme. Esta serie nos cuenta la vida de varios personajes de Nueva Orlenas unos meses después de la tragedia del Katrina (Treme es uno de los barrios más populares). Creo que los creadores de Treme han pretendido hacer de esta serie una "guía turística de Nueva Orleans" oculta, los personajes te enseñan la música, la cultura, las tradiciones y `por supuesto la gastronomía de Nueva Orleans, que ocupa un lugar privilegiado en la Treme: uno de los personajes es una chef e incluso hay cameos de chefs tan conocidos como Eric Rippert, Tom Colichio o Willie Dufresne.
Food&Culture: cada plato de la gastronomía de Nueva Orleans es un reflejo de la historia de esta ciudad: los beignets, parecidos a los buñuelos, son herencia de los primeros colonos franceses que se instalaron en Nueva Orleans, las King Cakes, que se venden desde el día de reyes hasta el miércoles de ceniza, son, sin duda, reflejo de los roscones españoles, aunque se han encargado de darle ese toque propio de Nueva Orleans. El sandwich muffuletta nos habla de los inmigrantes italianos y el tradicional Rice and beans de los esclavos africanos que llevaron los primeros colonos...con tanta variedad no es de extrañar que esta cocina sea una de las más valoradas en Estados Unidos.
martes, 16 de octubre de 2012
COMER EN UN CUENTO DE HADAS: TALMONT SUR GIRONDE
Restaurante: Le promontoire
Dirección: Rue de La Ancien Chateau, Talmon Sur Gironde, Francia
La primera vez que un español afronta unas vacaciones en Francia, supongo que tendrá las mismas reticencias que teníamos nosotros la primera vez que fuimos hace ya unos 7 años: que si la comida va a ser muy cara, que si los franceses se creen superiores, que si ya se ha visto París no hay nada más que ver....cuan equivocados estábamos (y que estáis los que todavía no os habéis animado). El primer año nos cautivó, al siguiente repetimos y nos enamoró, volvimos a repetir y confirmó lo que ya sabíamos: Francia es hermosa, la comida es espectacular y nada cara, y los franceses son amables, personas que realmente aman sus pueblos, ciudades, su cultura y su comida. Después de 3 años sin ir ya lo echábamos de menos así que esta será la primera vez que podamos daros unas pequeñas crónicas de algunos de los restaurantes que hemos podido visitar en este viaje.
Empezaremos en un pequeño pueblo: Talmont Sur Gironde...y qué pueblo, aunque hemos visto decenas de pueblos preciosos en Francia, te siguen sorprendiendo, con sólo 83 habitantes, hay comercios muy cuidados, artesanos y unas hermosas vistas del estuario del Gironde
Decoración: decoración rústica pero elegante, ambiente acogedor.
Servicio: relajado, como en la mayoría de restaurantes franceses.
Qué comimos: 8 ostras fines de claire, assiette de coquillages farcis (mejillones y almejas con una salsa de ajo y perejil), entrecot con salsa medicis y codornices asadas al Pineau de Charentes, crepes suzettes y baba au rhum.
Crítica Holmes: las ostras de claire son unas ostras de tipo cóncava que se dan en la zona de la Marenne y que han madurado durante 1-2 meses en los llamados "claires" que por lo que he leido son estanques cavados en la arcilla. Eran ostras algo saladas, y muy gelatinosas, muy sabrosas, las servían con una vinagreta deliciosa. Y no,...comer ostras en Francia no es un lujo, estas venían en un menú de 27 euros, pero las puedes encontrar en menús más baratos o en medias docenas por unos 6-8 euros.
Las codornices no suelen ser un plato muy común en las cartas españolas, así que me gustó verlas en un menú y tener la oportunidad de comerlas asadas, con una salsa de Pineau de Charentes, que es un licor obtenido de la mezcla del mosto y de aguardiente de coñac que se suele beber en el aperitivo o postre. El plato fue toda una sorpresa, con muchos matices a romero, vino, pimienta incluso lavanda, supongo que todos ellos creados por la salsa de este licor. Además las codornices estaban muy bien cocinadas y la carne estaba muy tierna. Y llegó el postre, y soy poco de postre pero si veo unos crepes suzette, por muy llena que esté no puedo decir que no. Los crepes, correctos, sin ser los mejores suzette que he comido (en esto se lleva el mérito mi hermano) estaban buenos...y es que como dicen los americanos con el bacon, si le pones Grand Marnier, lo mejora todo...
Crítica G. Acephale: Mi plato de "coquillages farcis" literalmente "conchas rellenas" consistía en mejillones y almejas sobre los que se coloca una nuez de mantequilla a la provenzal (con ajo y perejil) y se hornea durante unos minutos. El resultado recuerda en parte a los caracoles a la bourguignon, plato típico de Francia, aunque por supuesto sin los matices terrosos que lo hacen tan especial. Era un plato sencillo transformado en un manjar por el entorno . Es lo que tiene Francia, que cualquier cosa que colocas entre sus fronteras mejora. Hasta yo me veía mas guapo.
El entrecot con salsa medici que vino después, que quieren que les diga, sencillamente exquisito. El punto de la carne perfecto y la salsa que lo cubría, de nombre tan sugerente, deliciosa, el resultado era magnifico. He buscado en internet información sobre esta salsa y no he encontrado nada (excepto una salsa para la pasta que no parecía la que tomé). Solo se me ocurre una explicación y es que fuera creacion del chef del restaurante. En cualquier caso y a efectos culinarios debería constar entre las salsas más adecuadas para acompañar una buena carne.
Raras veces perdono el postre y recuerdo que en esta ocasión estuve a punto de hacerlo. Hubiera cometido uno de los mayores errores en lo que a estas dulces lides se refiere. Junto a l´estuaire de la Gironde y rodeado de "roses de outremer" un postre con el nombre de Baba au Ron a la fuerza tenia que hacer volar la imaginación rumbo a los mares del sur. Y así fue. Un navío en forma de ligero bizcocho flotaba sobre un dulce mar de ron y almíbar del que sobresalían a modo de traviesos delfines unas deliciosas cerezas.
Precio: 69 euros
Propuesta: qué mejor propuesta para este restaurante que la de visitar el pequeño y precioso pueblo de Talmont sur Giroronde, calificado como uno de los pueblos más bonitos de Francia, Talmont ofrece unas preciosas vistas del estuario del Garona, unas calles tranquilas pero animadas a la vez, con artesanos de todo tipo, varios restaurantes, una bonita iglesia del siglo XII y algo de historia....y rosas muchas rosas, del tipo que en Francia llaman "Rose Outremer". Podeís visitar la página oficial del pueblo: http://www.talmont-sur-gironde.fr/
Food&culture: la fotografía de alimentos es algo que está muy de moda, existen blogs de cocina donde cuidan sus fotografías al máximo detalle. A mi en particular me gusta las fotografías de alimentos, me parece algo hermoso de observar, pero no debemos olvidar que esto viene sin duda de la tradición de los bodegones. Y para hacer un homenaje a las ostras de Talmont sur Gironde, os dejo alguna de las pinturas con ostras, de pintores franceses, y es que las ostras, no son sólo buenas para comer, si no también preciosas para pintar y observar
Dirección: Rue de La Ancien Chateau, Talmon Sur Gironde, Francia
La primera vez que un español afronta unas vacaciones en Francia, supongo que tendrá las mismas reticencias que teníamos nosotros la primera vez que fuimos hace ya unos 7 años: que si la comida va a ser muy cara, que si los franceses se creen superiores, que si ya se ha visto París no hay nada más que ver....cuan equivocados estábamos (y que estáis los que todavía no os habéis animado). El primer año nos cautivó, al siguiente repetimos y nos enamoró, volvimos a repetir y confirmó lo que ya sabíamos: Francia es hermosa, la comida es espectacular y nada cara, y los franceses son amables, personas que realmente aman sus pueblos, ciudades, su cultura y su comida. Después de 3 años sin ir ya lo echábamos de menos así que esta será la primera vez que podamos daros unas pequeñas crónicas de algunos de los restaurantes que hemos podido visitar en este viaje.
| Talmont Sur Gironde |
Decoración: decoración rústica pero elegante, ambiente acogedor.
Servicio: relajado, como en la mayoría de restaurantes franceses.
Qué comimos: 8 ostras fines de claire, assiette de coquillages farcis (mejillones y almejas con una salsa de ajo y perejil), entrecot con salsa medicis y codornices asadas al Pineau de Charentes, crepes suzettes y baba au rhum.
Crítica Holmes: las ostras de claire son unas ostras de tipo cóncava que se dan en la zona de la Marenne y que han madurado durante 1-2 meses en los llamados "claires" que por lo que he leido son estanques cavados en la arcilla. Eran ostras algo saladas, y muy gelatinosas, muy sabrosas, las servían con una vinagreta deliciosa. Y no,...comer ostras en Francia no es un lujo, estas venían en un menú de 27 euros, pero las puedes encontrar en menús más baratos o en medias docenas por unos 6-8 euros.
| Las deliciosas codornices |
| Coquillages farcis |
El entrecot con salsa medici que vino después, que quieren que les diga, sencillamente exquisito. El punto de la carne perfecto y la salsa que lo cubría, de nombre tan sugerente, deliciosa, el resultado era magnifico. He buscado en internet información sobre esta salsa y no he encontrado nada (excepto una salsa para la pasta que no parecía la que tomé). Solo se me ocurre una explicación y es que fuera creacion del chef del restaurante. En cualquier caso y a efectos culinarios debería constar entre las salsas más adecuadas para acompañar una buena carne.
| Baba au rhum |
Precio: 69 euros
Propuesta: qué mejor propuesta para este restaurante que la de visitar el pequeño y precioso pueblo de Talmont sur Giroronde, calificado como uno de los pueblos más bonitos de Francia, Talmont ofrece unas preciosas vistas del estuario del Garona, unas calles tranquilas pero animadas a la vez, con artesanos de todo tipo, varios restaurantes, una bonita iglesia del siglo XII y algo de historia....y rosas muchas rosas, del tipo que en Francia llaman "Rose Outremer". Podeís visitar la página oficial del pueblo: http://www.talmont-sur-gironde.fr/
Food&culture: la fotografía de alimentos es algo que está muy de moda, existen blogs de cocina donde cuidan sus fotografías al máximo detalle. A mi en particular me gusta las fotografías de alimentos, me parece algo hermoso de observar, pero no debemos olvidar que esto viene sin duda de la tradición de los bodegones. Y para hacer un homenaje a las ostras de Talmont sur Gironde, os dejo alguna de las pinturas con ostras, de pintores franceses, y es que las ostras, no son sólo buenas para comer, si no también preciosas para pintar y observar
| Naturalez muerta con ostras-Matisse |
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| Ostras-Manet |
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| Bodegón con ostras-Gauguin |
lunes, 15 de octubre de 2012
CASSOULET
Restaurante: La Cave au Cassoulet
Dirección: Rue Peyroliere, 54, Toulouse
Rick Stein, es uno de los cocineros más famosos de Gran Bretaña, especialista en pescado, famoso incluso antes que Ramsey, Jamie Oliver o Nigella Lawson, le conocimos a través de unos programas que se emitían, en el Canal Viajar hace unos años. Creo que el primero que vimos fue Mediterranean Escapes donde el chef viajaba por países como Italia, España, Marruecos... descubriendo platos, sobre todo de pescado. El segundo programa, fue el que más nos enganchó "The French Odissey", donde el chef viajaba a través del canal du Midi, y a su llegada a Castelnaudary, nos descubrió ¡la cassoulet! maravilloso guiso, tradicional de la zona del Languedoc, hecho con judias, patos, salchichas...nuestra primea Cassoulet fue en la maravillosa Carcassone, y después vinieron algunas más. La última, en una de las capitales de la cassoluet : Toulouse. Os dejo el video:
http://www.youtube.com/watch?v=hui0cfTGibM
| La cassoulet de "La cave au cassoulet" |
Decoración: situado en una cava, sencilla, no hay pretensión de hacer nada elegante, saben que lo tienen todo vendido con su cassoulet y no se preocupan de más ( ni falta que les hace)
Crítica: nos encanta la cassoulet y hacía ya 3 años que no comíamos una (en Moissac, excelente), sabíamos que en este viaje íbamos a parar en Toulouse, queríamos ver la ciudad rosa, descubrir sus iglesias pero por encima de todo ¡¡ lo que queríamos era comernos la Cassoulet!!
| La cassoulet de Moissac con chapelure |
Propuesta: El mercado de Toulouse es uno de los de mejor fama de Francia, un mercado de los de toda la vida, con excelentes productos que nos entusiasmó. Aquí en Madrid, todavía se conservan grandes mercados, como los de Chamartín o el de la Paz, aunque también tenemos versiones más modernas como el de San Miguel o San Antón ¿por qué no pasar una mañana de sábado visitando alguno de ellos? seguro que encontraréis productos de excelente calidad...pero sobre todo encontrareis ese ambiente y bullicio que no encontraremos en el Mercadona (y no tengo nada en contra del Mercadona)
Food&Culture: uno de los libros de cocina más interesantes que he leído es La Cocina Judia, de Claudia Roden. La autora no sólo ha recopilado una variedad de recetas del mundo judío (la investigación y selección tuvo que ser enorme debido a la diáspora judía) , si no que indaga en los orígenes de las recetas, nos encuadra los platos dentro de la religión, cuenta anécdotas... Uno de los platos de los que la autora reclama su origen judío, es precisamente la cassoulet, que podría derivar del cholent, un guiso, que se suele tomar durante el Sabbath. Los ingredientes pueden variar, pero normalmente lleva judías, carne, cebada, cebolla...según la tradición este guiso se ideó para respetar la ley que prohíbe cocinar durante el Sabbath, ya que este se podía dejar cocinando desde el viernes hasta el día siguiente sin tocarlo (las leyes judías sobre los alimentos, son apasionantes así que espero tratar este tema en otra entrada). Y como dato curioso, nuestro cocido podría tener también orígenes judíos en la "adafina", un plato compuesto por garbanzos, pollo, huevos, patatas.... Este guiso se "cristianizó" incluyendo la carne de cerdo, en la versión que conocemos actualmente. Como triste anécdota contaros que, al parecer, este plato se menciona en ciertos procesos de la inquisición, como manera de descubrir a los judíos, incluso como "castigo" o para que demostrasen que realmente se habían convertido, les hacían comer la adafina con carne de cerdo.
jueves, 26 de julio de 2012
Cocina de mercado en Barcelona
Restaurante: Cuines Santa Caterina
Web: www.cuinessantacaterina.com
Dirección: Mercado de Santa Caterina, Avda Frances Cambó 16, Barcelona
En un viaje relámpago a Barcelona tuvimos ocasión de ir a uno de los restaurantes del famoso grupo Tragaluz (dueños del concurrido, y pijo, pijísmo Bar Tomate en Madrid). Nos llamó la atención su ubicación, en uno de los mercados del centro de la ciudad, enorme, con mucho ambiente (mucho más relajado y menos pretencioso que el del Tomate) y su oferta culinaria, variada y a buen precio.
Decoración: lo primero que llama la atención es su gran espacio, tiene una moderna y bonita barra, donde se puede comer además de beber. En el comedor, grandes mesas de madera, donde compartir tu comida con amigos o completos desconocidos con árboles en el pasillo y con grandes estanterías llenas de latas, plantitas ...(Ikea meets Verdecora, que dirían los ingleses)
Servicio: sistema de comidas algo complicado y lioso, depende de donde te sientes te pueden servir una comida u otra, no sabes muy bien a quien pedir....aunque eso sí, todo el personal muy amable.
Qué comimos: chipirones, rodaballo a la plancha con arroz salvaje, gambas y trigueros, lomo de cerdo asado con chutney de mango.
Crítica: de entradas pedimos unos frescos, deliciosos y crujientes chipirones....buenísimos. Entre los diferentes platos que ofrece la cocina de mercado de este restaurante, siempre hay unos 2 o 3 platos del día bastante completos, yo me decidí por el rape al horno con arroz salvaje, gambas y espárragos, estábamos en Barcelona y me apetecía sabor a mar. Sin duda un gran plato, ingredientes frescos, de primera, con sabores deliciosos y originales, una mezcla a mar y tierra, que aportaba el arroz. Sin embargo, el plato iba perdiendo interés a medida que lo comía, perdía matices y se hacía algo seco y pesado, pero no dejó de ser un plato excelente. Quizá yo buscaba un sabor a mar que no encontré aquí y fue lo que me decepcionó. Por el contrario, el lomo de cerdo me supo buenísimo de principio a fin. Esta claro que no esperaba encontrar sabor a mar en este plato pero si el buen hacer de la comida catalana. Será por la fertilidad de la tierra, por la exuberante vegetación, por la belleza del Mediterráneo o quizá por la cercanía a Francia pero la cocina en esta tierra alcanza unos resultados notables tanto si se trata de un menú turista o de una degustación de alguno de sus afamados chefs. El lomo de cerdo no tiene mayor secreto, casi siempre responde a una misma descripción: seco e insípido. Solo la salsa con la que lo cubren remedia un poco plato. No voy a decir que en este plato el lomo de cerdo se comportara de manera diferente y que su textura fuera la de la mantequilla y su sabor el de un buen chuletón, pero sí que tenía algo que lo hacia atractivo al paladar. La mezcla con el chutney aportaba el grado de sorpresa justo sin quitarle sentido al plato que es lo que suele ocurrir cuando se emplean este tipo de salsas y que con su insistente presencia terminan por arruinar el plato. En resumen, delicioso y equilibrado. No seria justo que terminara sin mencionar el pan. Pocas veces, y todas ellas en Francia, me han servido un surtido de panes como el que me pusieron allí. Tres o cuatro tipos, crujientes y de miga ligera. Un verdadero placer para los amantes del pan. Y gratis, aunque puede ser que se olvidaran de cobrarlo, no lo se.
Precio: 38 euros (incluidas bebidas)
Propuesta: los mercados en Barcelona son toda una institución, esta ciudad ha sabido mantener los mercados antiguos del centro de la ciudad, que ahora poco a poco se están recuperando en Madrid (aunque a costa de los elevados precios, eso sí) así que por qué no visitar este antiguo mercado, menos conocido que el de la Boqueria pero quizá menos concurrido por los turistas, lo que podrá hacer más agradable la visita. El mercado fue inagurado en 1848 y recientemente ha sufrido obras de remodelación, con una arquitectura más moderna. Tenéis más detalles en su web http://www.mercatsantacaterina.net/
Food& Culture: el chutney, es un producto que cada vez se va introduciendo más en los restaurantes españoles y que los ingleses llevan utilizando mucho tiempo, aunque no es un producto inglés si no indio, que como muchos otros productos de la India se introdujeron en las islas británicas a raíz del periodo colonial. Para los que no lo cononzcais, el chutney es un alimento en conserva, hecho de (normalmente) frutas trituradas y especias, de sabor agridulce, y que suele acompañar a carnes. El motivo por el que se hizo tan popular en Inglaterra, no es sólo por su sabor, si no por un sentido práctico. Los barcos que hacían los largos viajes a la India necesitaban proveerse de alimentos que aguantaran el largo trayecto y el chutney era perfecto. Hoy en día los más populares son los de mango, tomate, ciruelas, que suelen ser un buen acompañante para un buen asado.
Web: www.cuinessantacaterina.com
Dirección: Mercado de Santa Caterina, Avda Frances Cambó 16, Barcelona
En un viaje relámpago a Barcelona tuvimos ocasión de ir a uno de los restaurantes del famoso grupo Tragaluz (dueños del concurrido, y pijo, pijísmo Bar Tomate en Madrid). Nos llamó la atención su ubicación, en uno de los mercados del centro de la ciudad, enorme, con mucho ambiente (mucho más relajado y menos pretencioso que el del Tomate) y su oferta culinaria, variada y a buen precio.
Decoración: lo primero que llama la atención es su gran espacio, tiene una moderna y bonita barra, donde se puede comer además de beber. En el comedor, grandes mesas de madera, donde compartir tu comida con amigos o completos desconocidos con árboles en el pasillo y con grandes estanterías llenas de latas, plantitas ...(Ikea meets Verdecora, que dirían los ingleses)
Servicio: sistema de comidas algo complicado y lioso, depende de donde te sientes te pueden servir una comida u otra, no sabes muy bien a quien pedir....aunque eso sí, todo el personal muy amable.
Qué comimos: chipirones, rodaballo a la plancha con arroz salvaje, gambas y trigueros, lomo de cerdo asado con chutney de mango.
| Los chipirones de Cuina Santa Caterina |
| Rodaballo con arroz salvaje, gambas y trigueros |
Precio: 38 euros (incluidas bebidas)
Propuesta: los mercados en Barcelona son toda una institución, esta ciudad ha sabido mantener los mercados antiguos del centro de la ciudad, que ahora poco a poco se están recuperando en Madrid (aunque a costa de los elevados precios, eso sí) así que por qué no visitar este antiguo mercado, menos conocido que el de la Boqueria pero quizá menos concurrido por los turistas, lo que podrá hacer más agradable la visita. El mercado fue inagurado en 1848 y recientemente ha sufrido obras de remodelación, con una arquitectura más moderna. Tenéis más detalles en su web http://www.mercatsantacaterina.net/
Food& Culture: el chutney, es un producto que cada vez se va introduciendo más en los restaurantes españoles y que los ingleses llevan utilizando mucho tiempo, aunque no es un producto inglés si no indio, que como muchos otros productos de la India se introdujeron en las islas británicas a raíz del periodo colonial. Para los que no lo cononzcais, el chutney es un alimento en conserva, hecho de (normalmente) frutas trituradas y especias, de sabor agridulce, y que suele acompañar a carnes. El motivo por el que se hizo tan popular en Inglaterra, no es sólo por su sabor, si no por un sentido práctico. Los barcos que hacían los largos viajes a la India necesitaban proveerse de alimentos que aguantaran el largo trayecto y el chutney era perfecto. Hoy en día los más populares son los de mango, tomate, ciruelas, que suelen ser un buen acompañante para un buen asado.
domingo, 24 de junio de 2012
De menú por Madrid
Restaurante: Cornucopia
Web: http://www.restaurantecornucopia.com/
Dirección: C/Navas de Tolosa 9, Madrid
En un bonito día por Madrid, paseando por el centro, decidimos quedarnos a comer por algún restaurante de la zona. Casi todos los restaurantes ofrecían menús tradicionales hasta que encontramos "Cornucopia" un restaurante que ofrecía un menú y una decoración fuera de la tónica general de esa zona. También nos convenció su precio económico: 11,90 euros
Decoración: una decoración original, elegante pero informal, con paredes rojas, de las que cuelgan cuadros, casi todos ellos destacan por tener colores muy vibrantes.
Servicio: correcto, aunque sin ser tampoco muy amables.
Qué comimos: ajoblanco, rissoto con salmón y trigueros, pollo con salsa a la naranja, wok de tallarines con verduras de temporada..
Crítica: yo me decidí por el ajoblanco y el wok que ofrecían, aunque tengo que ir adelantando que ninguna de las dos elecciones fueron acertadas. No he tenido la ocasión de probar el ajoblanco en muchas ocasiones, así que cuando lo vi en la carta me lancé. La primera cucharada no anunciaba nada bueno: demasiado vinagre, una pena porque la textura era buena, la almendra se dejaba percibir tímidamente, y las uvas eran algo insulsas, creo que eran de bote, así que no aportaban mucho.
El segundo plato, el wok, tampoco fue acertado, no sé si era por la soja o por cómo habían cocinado las verduras que apenas podía distinguir las diferentes variedades de vegetales que componían el plato, no estaba malo, en absoluto, pero de nuevo me pareció que destacaba un sabor agrio y salado.
En general, la gente no espera gran cosa de un menú de sábado a este precio. La coletilla "qué esperas por este precio" es solo una verdad a medias. En nuestro caso fue así literalmente porque la otra mitad de la comida, es decir, lo que yo pedí estaba muy bien. Es cierto que elaborar un menú de 11,90 euros rentable supone renunciar a ciertos productos lo cual no significa que la técnica culinaria se resienta. El primer plato, un risotto con salmón y esparragos trigueros, ilustra a la perfección esto que digo. Sin ser productos caros requieren de un buen hacer por parte del cocinero. Y así fue, el arroz estaba en su punto , al dente y cremoso, lo cual ya es un triunfo en un risotto de menú con todo lo que ello significa en términos de rapidez de ejecución. El segundo plato, pollo con salsa a la naranja no merecería mayor atención sino fuera porque estaba... EXQUISITO. Las cosas con salsa en los menús económicos son un estupendo reclamo pues hacen mas atractivos los platos. Sin embargo rara vez funcionan acompañen a lo que acompañen. Es más, seria de desear que las salsas vinieran en recipientes a parte y que fuera el comensal el que tomara la decisión de empapar la comida con ella. Ya se que esto le quita todo el sentido a los platos pero le devuelve el significado a las preposiciones "en" y "con". En mi caso, el pollo estaba cocinado "en" la salsa de naranja esto aumenta la dificultad pues el cocinero debe controlar todos los ingredientes a lo largo de todo el proceso. Para no extenderme mas, diré que el resultado estaba a la altura de platos que he probado en restaurantes mucho mas caros destacando el puntillo amargo de la salsa y la textura suave de la carne. Terminé la comida con un trozo de tarta de zanahoria que la palabra "pelmazo" define acertadamente.
Para terminar tengo que referirme a algo que veo se esta extendiendo por la hostelería como la peste. Se trata de la graduación del ácido (CO) necesario para "tirar" la cerveza. Cada vez mas advierto como bares y restaurantes trabajan con el ácido demasiado alto. Esto hace que la cerveza salga con mucha presión. Consecuencias: líquido imbebible, dolor de cabeza por saturación de CO, gas que sale por la nariz, sabor metálico, igual daría que bebieramos agua oxigenada.
Así que Cornucopia nos dio una de cal y otra de arena, sé que por el precio del menú no puedes pedir grandes platos y no todo fue malo, así que quizá algún día de estos le demos otra oportunidad
Propuesta: cuando vamos por esta zona nos gusta darnos una vuelta por la Casa del Libro y Fnac para curiosear. A veces encontramos algunas ofertas que nos hacen picar. Así que si te decides por el Cornucopia que mejor manera de acabar el día que comprando un buen libro.
Food&Culture: dos de las sopas más refrescantes y tradicionales en los veranos españoles son el ajoblanco y el gazpacho. Estos dos platos comparten un ingrediente, el vinagre, sé que hay mucha gente que le encanta añadirlo en gran cantidad pero yo prefiero un ligero toque porque si no puede matar el resto de sabores. ¿Por qué se añade este ingrediente? por su poder refrescante, de hecho los romanos ya conocían esta cualidad, y tenían una bebida, la posca, que se hacía a base de vinagre rebajado con agua y que los soldados romanos usaban para refrescarse...no suena muy apetecible ¿verdad?
Web: http://www.restaurantecornucopia.com/
Dirección: C/Navas de Tolosa 9, Madrid
En un bonito día por Madrid, paseando por el centro, decidimos quedarnos a comer por algún restaurante de la zona. Casi todos los restaurantes ofrecían menús tradicionales hasta que encontramos "Cornucopia" un restaurante que ofrecía un menú y una decoración fuera de la tónica general de esa zona. También nos convenció su precio económico: 11,90 euros
Decoración: una decoración original, elegante pero informal, con paredes rojas, de las que cuelgan cuadros, casi todos ellos destacan por tener colores muy vibrantes.
Servicio: correcto, aunque sin ser tampoco muy amables.
Qué comimos: ajoblanco, rissoto con salmón y trigueros, pollo con salsa a la naranja, wok de tallarines con verduras de temporada..
Crítica: yo me decidí por el ajoblanco y el wok que ofrecían, aunque tengo que ir adelantando que ninguna de las dos elecciones fueron acertadas. No he tenido la ocasión de probar el ajoblanco en muchas ocasiones, así que cuando lo vi en la carta me lancé. La primera cucharada no anunciaba nada bueno: demasiado vinagre, una pena porque la textura era buena, la almendra se dejaba percibir tímidamente, y las uvas eran algo insulsas, creo que eran de bote, así que no aportaban mucho.
El segundo plato, el wok, tampoco fue acertado, no sé si era por la soja o por cómo habían cocinado las verduras que apenas podía distinguir las diferentes variedades de vegetales que componían el plato, no estaba malo, en absoluto, pero de nuevo me pareció que destacaba un sabor agrio y salado.
En general, la gente no espera gran cosa de un menú de sábado a este precio. La coletilla "qué esperas por este precio" es solo una verdad a medias. En nuestro caso fue así literalmente porque la otra mitad de la comida, es decir, lo que yo pedí estaba muy bien. Es cierto que elaborar un menú de 11,90 euros rentable supone renunciar a ciertos productos lo cual no significa que la técnica culinaria se resienta. El primer plato, un risotto con salmón y esparragos trigueros, ilustra a la perfección esto que digo. Sin ser productos caros requieren de un buen hacer por parte del cocinero. Y así fue, el arroz estaba en su punto , al dente y cremoso, lo cual ya es un triunfo en un risotto de menú con todo lo que ello significa en términos de rapidez de ejecución. El segundo plato, pollo con salsa a la naranja no merecería mayor atención sino fuera porque estaba... EXQUISITO. Las cosas con salsa en los menús económicos son un estupendo reclamo pues hacen mas atractivos los platos. Sin embargo rara vez funcionan acompañen a lo que acompañen. Es más, seria de desear que las salsas vinieran en recipientes a parte y que fuera el comensal el que tomara la decisión de empapar la comida con ella. Ya se que esto le quita todo el sentido a los platos pero le devuelve el significado a las preposiciones "en" y "con". En mi caso, el pollo estaba cocinado "en" la salsa de naranja esto aumenta la dificultad pues el cocinero debe controlar todos los ingredientes a lo largo de todo el proceso. Para no extenderme mas, diré que el resultado estaba a la altura de platos que he probado en restaurantes mucho mas caros destacando el puntillo amargo de la salsa y la textura suave de la carne. Terminé la comida con un trozo de tarta de zanahoria que la palabra "pelmazo" define acertadamente.
Para terminar tengo que referirme a algo que veo se esta extendiendo por la hostelería como la peste. Se trata de la graduación del ácido (CO) necesario para "tirar" la cerveza. Cada vez mas advierto como bares y restaurantes trabajan con el ácido demasiado alto. Esto hace que la cerveza salga con mucha presión. Consecuencias: líquido imbebible, dolor de cabeza por saturación de CO, gas que sale por la nariz, sabor metálico, igual daría que bebieramos agua oxigenada.
Así que Cornucopia nos dio una de cal y otra de arena, sé que por el precio del menú no puedes pedir grandes platos y no todo fue malo, así que quizá algún día de estos le demos otra oportunidad
Propuesta: cuando vamos por esta zona nos gusta darnos una vuelta por la Casa del Libro y Fnac para curiosear. A veces encontramos algunas ofertas que nos hacen picar. Así que si te decides por el Cornucopia que mejor manera de acabar el día que comprando un buen libro.
Food&Culture: dos de las sopas más refrescantes y tradicionales en los veranos españoles son el ajoblanco y el gazpacho. Estos dos platos comparten un ingrediente, el vinagre, sé que hay mucha gente que le encanta añadirlo en gran cantidad pero yo prefiero un ligero toque porque si no puede matar el resto de sabores. ¿Por qué se añade este ingrediente? por su poder refrescante, de hecho los romanos ya conocían esta cualidad, y tenían una bebida, la posca, que se hacía a base de vinagre rebajado con agua y que los soldados romanos usaban para refrescarse...no suena muy apetecible ¿verdad?
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